Hace tiempo que no toqueteaba la plantilla de mi web, y no he podido resistirme. Si, lo reconozco, al de un tiempo me acabo cansando.
Lo que ya varía más es el tiempo desde que pienso que lo voy a cambiar, hasta que pienso el cómo y hasta que finalmente la hago. Ahí entra en juego la pereza, las ganas de hacerlo, tener ideas felices que pienses que pueden resultar...