Vaya por delante que la diversificación de productos en si como salida a una mala situación o como forma de crecimiento de una empresa, no me parece del todo mal. Bueno en realidad, es que ni me va ni me viene. Si una empresa logra crecer gracias a eso y el nuevo producto beneficia en algo a los compradores (lo de los mensajitos de móviles, politonos, sonitonos y putitonos por ejemplo, me parece una manera sucia de lucrarse), pues guay.