Hace tiempo que no escribo nada, así que, ¿que mejor que arreglarlo con una de esas historias que me dejarán por los suelos? Todo ocurrió al querer explorar las posibilidades de un lector de CDs...
Estaría yo en la ESO, en mi prestigioso instituto, con Ander y Jon Ander que por aquel entonces eran mis mejores amigos, comenzando una clase de informática frente a un ordenador, que a pesar de ser tan nuevo como el resto, traía bonus: un lector de CD-ROM.