Bueno, esta es una anécdota que por más que la cuente no hace sino hacerme más gracia, así que no descarto ampliarla en el futuro con más matices.
Resulta que yo más o menos desde cuarto de la ESO tenía bastante claro que quería hacer informática (ya os lo imaginareis, fue hobby antes que estudio). Me costo asumirlo y decirlo abiertamente porque tenía prejuicios sobre la gente que habría en informática (quizá grandes gurus que no hagan si no mostrarte lo poco que sabes de todo). Bien, nada más allá de la realidad (salvo rara y honrosa excepción).